jueves, 29 de enero de 2009

Conversando con el tiempo




Tiempo, dame tiempo. Necesito pensar.

Hoy he intentado hablar con el tiempo. Cogí el teléfono y todo eso y marqué los números que me susurraba el viento. No se porqué sabía lo que iba a pasar, no contestaba nadie.

“-Uuuuuhhhhh
-¿Tiempo?
-UUUUUUUUUUUUUUUUUUHhhh…
-Tiempo, ¿estas ahí? Tenemos que hablar…”

Realmente necesitaba que contestara al maldito teléfono pero no me hacía caso. Supongo que con las prisas no lo oiría, o se olvidaría de cogerlo, o de llamarme más tarde. Siempre con esas putas prisas. No lo entiendo. Le llamaba precisamente por eso. Necesito espacio; típica frase de ruptura, lo se. Vamos muy deprisa, no me gusta el ritmo que lleva y necesito que se aleje de mí por un tiempo, que todo pare una temporada. No me escucha, pero me roba segundo a segundo momentos que quiero para mí, con los mios. ¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos que medir el tiempo, si no hubiera horas, minutos, segundos…si sólo hubiera momentos? Puede que tu, yo y los demás estuviéramos viviendo nuestro momento en lugar de estar aquí esperando que una pequeña esfera marque la hora de irse a la cama…Claro que eso desordenaría nuestra rutina, formaría el caos…y nadie podría controlar nuestras vidas.


¿Miedo?


Tiempo; olvídate de mi, quiero acabar con esto, quiero acabar contigo, dejémoslo.

lunes, 26 de enero de 2009

Final Alternativo Blade Runner

En su intento por huir de la misma organización que le había ofrecido trabajo a Deckard durante las últimas semanas y a Rachael desde su fabricación; es ella quién da la noticia a Rick Deckard de que los dos son Replicantes. Ambos habían sido engañados fruto del experimento de uno de los hombres más poderosos de ese planeta. Asustados por el ansia de destrucción de los Nexus6-Replicant en la ciudad y a la vez conmovidos y sorprendidos por no ser más que aquellas maquinas que habían menospreciado por ser solo eso, máquinas, deciden viajar lejos de la ciudad e iniciar una vida nueva, juntos, creando recuerdos verdaderos propios.

Tras varios meses viviendo en Winchester y una vez acomodados, inician un estudio a fondo sobre quiénes son, y quiénes pueden llegar a ser; cómo “humanizarse” aprovechándose de su no condición humana. Sus proyectos fracasaron. No estaban fabricados para crear recuerdos. Sus funciones empezaron a confundirse, se bloqueaban, cada día eran más torpes y pasaban horas paralizados; sus “pilas” se sobrerecargaban y su estructura no aguantaba su ritmo de vida. Almacenaban cada vez más conocimientos pero empezaron a olvidarse porqué, qué hacían allí, dónde habían estado antes, por qué estaban juntos en esto, quién les había presentado…Adoptaron la rutina de volver a conocerse cada cuatro años y volver a olvidarse de quienes eran durante los 1440 días que duraba su capacidad de recordar.

domingo, 18 de enero de 2009


Cuando era pequeña tenía un perro que se llamaba gato y un gato al que llamaba perro. Mi madre decía que no hiciera caso a la gente cuando me decía que era rara poniendo nombres a los animales y, la verdad, es que se lo decía a ella misma porque era ella quien se había empeñado en poner mi vocabulario patas arriba. Nunca supe quién era el gato y quién era el perro. Bilingüe me llamaban en casa, idiota en el colegio. Lo cierto es que ahora sigo sin reconocer un gato y mucho menos diferenciar un gato de un perro, así como otras muchas cosas a las que mi madre decidía cambiar el nombre porque le hacía gracia. Le gustaba oírme decir frases enrevesadas que no tenían ningún sentido fuera de las cuatro paredes donde vivíamos los cuatro, mamá, perro, gato y yo. Sonreía cuando llegaba con las manos sucias diciendo que estaba volando en el cielo cuando me caí en un lago y todo se llenó de mar marrón a mi alrededor (ni parque, ni charco, ni barro…) A lo que ella contestaba; “eso es que te has convertido en barco, ve a la regadera, sécate y volverás a ser hada”. Creo que mi madre tuvo un trauma de infancia, no le contaban cuentos o algo así y convirtió mi vida en uno de ellos. O eso o su vida como escritora infantil era más que un trabajo para ella. Mis profesores se volvían locos con mis respuestas, algunos pensaron que era superdotada y otros que era subnormal, pero todos se empeñaban en ver a mi madre cada semana.

-Su niña no es normal…
-Que es diferente ya lo se, ¿es un pecado se diferente? Porque si lo es nos da igual, ni siquiera somos…
-¡Tranquilícese! Por favor, lo único que quiere el centro es saber si…


Mientras ellos discutían yo volaba entre los pájaros por el jardín, llenándome los zapatos de verdín, olía sus alas mientras las flores caminaban sobre nuestras cabezas, batiendo los pétalos hasta que llegaban a su nido…


[ http://asylumorange.deviantart.com/art/Cat-Dog-19424063 ]