Hoy he intentado hablar con el tiempo. Cogí el teléfono y todo eso y marqué los números que me susurraba el viento. No se porqué sabía lo que iba a pasar, no contestaba nadie.
“-Uuuuuhhhhh
-¿Tiempo?
-UUUUUUUUUUUUUUUUUUHhhh…
-Tiempo, ¿estas ahí? Tenemos que hablar…”
Realmente necesitaba que contestara al maldito teléfono pero no me hacía caso. Supongo que con las prisas no lo oiría, o se olvidaría de cogerlo, o de llamarme más tarde. Siempre con esas putas prisas. No lo entiendo. Le llamaba precisamente por eso. Necesito espacio; típica frase de ruptura, lo se. Vamos muy deprisa, no me gusta el ritmo que lleva y necesito que se aleje de mí por un tiempo, que todo pare una temporada. No me escucha, pero me roba segundo a segundo momentos que quiero para mí, con los mios. ¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos que medir el tiempo, si no hubiera horas, minutos, segundos…si sólo hubiera momentos? Puede que tu, yo y los demás estuviéramos viviendo nuestro momento en lugar de estar aquí esperando que una pequeña esfera marque la hora de irse a la cama…Claro que eso desordenaría nuestra rutina, formaría el caos…y nadie podría controlar nuestras vidas.
¿Miedo?
Tiempo; olvídate de mi, quiero acabar con esto, quiero acabar contigo, dejémoslo.
